Un flujo típico comienza con una tarjeta QR. El fotógrafo crea una tarjeta, establece el país, idioma y modelo de licencia, y entrega la tarjeta en el lugar o la hace escanear. La persona fotografiada activa su acceso personal, luego se crea o abre la colección adecuada, se suben las imágenes, se revisan, se publican y, según el modelo, se continúan como regalo, venta o intercambio.